Cómo borrar la huella digital de un fallecido paso a paso
Cómo borrar la huella digital de un fallecido paso a paso
Recibir una notificación para felicitar el cumpleaños de un ser querido que ya no está entre nosotros, o ver que su perfil sigue apareciendo como sugerencia de amistad, puede ser una situación muy dolorosa que cada vez se hace más común. En un mundo tan conectado, la marca digital de una persona no se detiene de forma automática en el momento de su fallecimiento.
Borrar el eco virtual de una persona fallecida no es una obligación, pero hay que tener en cuenta que, si no se toma ninguna medida, se mantendrá indefinidamente en el tiempo. A partir de aquí te surgirán muchas preguntas: ¿Es posible borrar totalmente la huella digital de una persona que ya ha fallecido? ¿Qué debo tener en cuenta? ¿Cómo lo hago? Te explicamos todos los detalles en este artículo.
¿Qué es la huella digital?
Al conjunto de datos que una persona deja en internet se le conoce como huella digital o vida digital. Incluye todo el rastro e información que una persona genera con su actividad en línea a lo largo de su vida. Abarca desde perfiles en redes sociales (Facebook, Instagram, X, TikTok) y todo el contenido alojado en ellas (fotos, vídeos, comentarios, etc.), hasta cuentas de correo electrónico, almacenamiento en la nube, plataformas de e-commerce, suscripciones, aplicaciones de mensajería como WhatsApp, historial de navegación y comentarios en foros.
Los riesgos de no borrar el rastro en Internet
La decisión de hacer este borrado o no, dependerá de la opinión que tuviese al respecto la persona y también de sus seres queridos, que serán quienes se tengan que encargar del proceso llegado el momento. Cada vez más personas deciden borrar la huella digital de sus familiares para evitar riesgos y proteger su derecho a la intimidad, la privacidad y el honor. Estas son las principales razones para borrar los datos digitales de una persona fallecida:
El impacto emocional de los allegados
Las acciones automáticas de las redes sociales o las interacciones de otras personas con ese perfil pueden reabrir heridas y causar un dolor innecesario a los familiares o amigos. La supresión de estos perfiles contribuye a evitar situaciones incómodas y a paliar el impacto emocional de ver cómo la red sigue interactuando con alguien que ya no está.
Peligros de seguridad: suplantación y fraudes
Dejar cuentas desatendidas va mucho más allá de lo emocional, es un verdadero riesgo para la seguridad. Un perfil inactivo tiene una alta probabilidad de poner en jaque la privacidad y la identidad digital del difunto. Estas cuentas abandonadas son el objetivo perfecto para ciberdelincuentes, quienes pueden utilizarlas para suplantar la identidad de la persona, acceder a sus datos financieros, enviar enlaces maliciosos a sus contactos o cometer fraudes y estafas.
¿Cómo puedo borrar la huella digital de una persona fallecida?
Para borrar la huella digital de un ser querido, debes contactar directamente con cada plataforma o red social (Google, Meta, X, etc.) y enviar una solicitud formal de eliminación de la cuenta. La ley te ampara para hacerlo aunque no tengas sus contraseñas, pero deberás aportar el certificado de defunción y un documento que acredite tu parentesco legal o condición de heredero (como tu DNI, el libro de familia o un testamento).
Si la persona no dejó sus contraseñas ni instrucciones claras a un albacea digital (persona designada para gestionar sus cuentas), gestionar su legado puede convertirse en una tarea enorme. La legislación europea reconoce el derecho al olvido, que en España se rige por la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD). Esta normativa incluyó de forma específica el testamento digital y, en su artículo 3, extendió el derecho al olvido a los familiares.
Esto permite a las personas vinculadas al fallecido por razones familiares o de hecho, así como a sus herederos legales, dirigirse a los buscadores y plataformas de internet para solicitar el acceso, rectificación o la supresión de los datos personales del difunto. También están facultadas para actuar aquellas personas o instituciones que el fallecido hubiese designado expresamente en vida para esta labor.
¿Qué permite el derecho al olvido y cómo se ejecuta sin contraseñas?
Estas normativas facultan a los familiares para exigir a las empresas tecnológicas que decidan sobre el mantenimiento o la eliminación definitiva de perfiles en redes sociales, correos electrónicos y otras cuentas. Sin embargo, si no se cuenta con las contraseñas, cada plataforma tiene sus propios protocolos y el procedimiento varía:
- Facebook e Instagram (Meta): permiten convertir la cuenta en conmemorativa añadiendo la etiqueta "En memoria" y bloqueando los recordatorios, o solicitar su eliminación definitiva. Para borrarla sin contraseñas, se debe enviar una solicitud a través de un formulario aportando la siguiente documentación: certificado de defunción y un documento oficial que acredite que eres un familiar cercano o el albacea.
- X (antiguo Twitter): exige solicitar la desactivación mediante un formulario propio de la plataforma. Para evitar denuncias falsas, X enviará instrucciones por correo electrónico pidiendo una copia del DNI del solicitante y el certificado de defunción del titular de la cuenta antes de proceder al borrado definitivo.
- Google (Gmail, Drive, YouTube): si la persona no designó en vida a un "Administrador de cuentas inactivas", los familiares pueden solicitar el cierre de la cuenta o el acceso a los datos. Google estudiará la solicitud y requerirá de forma imprescindible documentación que acredite legalmente la relación con el fallecido.
- LinkedIn: esta red profesional también permite que una persona autorizada solicite la eliminación de la cuenta de la persona fallecida enviando la documentación oficial requerida o convierta su perfil en conmemorativo.
A pesar de que la ley ampara plenamente a los familiares, la realidad es que tener que rastrear este perfil, contactar con cada red social, aportar documentación y enfrentarse a las políticas internas de cada plataforma hace que ejercer este derecho por cuenta propia sea un proceso burocrático muy complejo y tedioso.
Borrado de huella digital con OCASO
En medio del duelo por la pérdida de un ser querido, tener que recopilar certificados, rellenar formularios y pelearte con políticas de privacidad y seguridad de empresas extranjeras es una carga difícil de sobrellevar. Por eso, lo más factible es contar con un servicio profesional de borrado de huella digital.
Entendiendo las necesidades actuales, en OCASO este servicio es un apoyo real que se ofrece de forma totalmente gratuita si la familia lo solicita, integrado en pólizas como OCASO Decesos Integral y OCASO Decesos Senior (a prima única). A través de esta cobertura OCASO se encarga de identificar el rastro que la persona ha dejado en Internet y en las redes sociales más relevantes. Una vez localizado, gestiona íntegramente las bajas y la eliminación de esa información, liberando a la familia de este pesado trámite.
Además, este acompañamiento se suma a otras ayudas indispensables en esos momentos, como la orientación extrajudicial familiar, donde se facilita una primera consulta gratuita con un abogado experto en sucesiones para la tramitación de herencias, certificados de últimas voluntades y certificado de seguros con cobertura de fallecimiento.